domingo, 18 de julio de 2010

Escrito a mano

Por Guillermo Jaim Etcheverry






¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva? La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas.






Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir con letra de imprenta. Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca, periodistas italianos interesados en el tema, se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural. Muchos expertos se inclinan por la última alternativa.






En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros.







Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.






En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.



 

Por su parte, el escribir en letra de imprenta, alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.






Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.






Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable.


Carta de Garcia Lorca 

Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá, pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo.


Manuscrito de Unamuno




Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.






En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva. Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado, desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla, como los sumerios, para poder pensar con calma. Eco propone que, así como en la era del avión se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello y para facilitar su desarrollo psicomotor.






Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time, titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, "nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia. Y, sí -admite su autora, Claire Suddath-, tal vez seamos algo más perezosos.






La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer". Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo.

miércoles, 14 de julio de 2010

El Whipala: Bandera y emblema de las culturas andinas

Bandera y emblema de las culturas andinas








Whipala, Símbolo de la Nación Andina


Se puede decir que la primera bandera boliviana data desde los tiempos del Tahuantinsuyo, o sea muchísimos años antes de la Conquista española. Nuestros antepasados ya usaron banderas multicolores de tela, que llamaron Whipala, las que se componían de doce cuadrados iguales, de diferentes colores, tomados del arco iris. Dicha Whipala, bandera, representaba al Tahuantinsuyo que estaba dividido en cuatro partes iguales llamados “suyos”, tomando las dos sílabas últimas del Tahuantinsuyo. Así tenemos: el Chinchasuyo, el Collasuyo, el Cuntisuyo y el Antisuyo. Parece que todos ellos estuvieron orientados en los cuatro puntos cardinales, de los cuales se desprende que nuestra bandera se origina de la época del Collasuyo. 
















La Whipala es bastante más que la bandera y el emblema de la nación Andina y de los Aymara Quishwa, es la representación de su filosofía andina y, actualmente, el símbolo de la resurrección de la cultura que fluyó de los primordiales Cuatro Estados del Tiwantinsuyo.


Durante muchos años la colonia española prohibió la sagrada Whipala que hoy vuelve a ser reconocida y comprendida a pesar de las eras de persecución y el intento de borrar su significado.


  Brevísima introducción a su simbolismo.



La Whipala está compuesta de 49 espacios con los siete colores del arco iris.


En el centro está atravesada por una franja de siete cuadrados blancos que simbolizan las Markas y Suyus, es decir la colectividad y la unidad en la diversidad geográfica y étnica de los Andes. Esta franja representa también al principio de la dualidad, así como la complementariedad de los opuestos, por lo tanto unión de los espacios; y así la oposición complementaria o fuerza de la dualidad, es decir: fertilidad, unión de los seres y, por consiguiente, la transformación de la naturaleza y los humanos que implica el camino vital, y la búsqueda a la que éste nos impulsa.



Sus Cuatro Lados


Los cuatro lados de la Whipala conmemoran tanto a los Cuatro Hermanos Míticos; Ayar-kachi, Ayar-uchu, Ayar-laq'a y Ayar-k'allku, quienes fueron los precursores de los Cuatro Estados originales del Tawantinsuyu; así como simbolizan al calendario Cósmico de los Aymará Quishwa; las cuatro épocas del año divididas por las cuatro festividades que las conmemoran: JUYPHI-PACHA o estación fría, LAPAKA-PACHA, estación del calor, JALLU-PACH-A, estación de la lluvia, y finalmente, AWTI-PACHA o estación seca.




Los Siete Colores del Arco Iris





ROJO: representa al planeta Tierra (aka-pacha) así como al conocimiento de los AMAWTAS.


NARANJA: representa la sociedad; expresa la preservación y procreación de la especie; así como salud y los conocimientos de la medicina; también a la educación y juventud.


AMARILLO: Energía y fuerza (ch'ama-pacha), doctrina del Pacha-kama y Pacha-mama; dualidad; leyes y normas de la práctica colectiva.


BLANCO: representa al tiempo y a su dialéctica (jaya-pacha), transformación; el arte y el trabajo, reciprocidad.


VERDE: Para algunos representa a la economía y la producción andina; riquezas naturales, Tierra y territorialidad, así como la flora y fauna que es también considerada un don.


AZUL: Espacio cósmico, el infinito (araxa- pacha), es la expresión de los sistemas estelares y de los fenómenos naturales.


VIOLETA: Expresión del pueblo y del poder comunitario; estado, organizaciones sociales, intercambio.




La Whipala y la Simbología Matemática



Para interpretar la simbología matemática de la Whipala, debemos remontarnos a la idea del calendario, el cual podemos leer de tres maneras complementarias:


Verticalmente, horizontalmente y diagonalmente, lo cual conforma el AWAKU andino.


La parte superior de la Whipala se identifica con el Sol, el día y la parte de inferior con la Luna, es decir, la noche. La Whipala permite que a través del cálculo matemático sean previstas las fechas de los equinoccios, solsticios y eclipses.


En el calendario andino la “Luna anual” tiene trece meses divididos en 28 días, entretanto el “Sol anual” tiene 12 meses constituidos por 8 meses de 30 días más cuatro de 31 jornadas, lo cual al sumarse nos da un total de 364 días, más un día; el llamado JACH'A-URU o Día Grande.



Por: Bruno Serrano Navarro

Fuentes:


www.katari.org


www.revista.serindigena.cl/props/public_html/?module=displaystory&story_id=737&format=html


Copyright:revista.serindigena.cl de el 13-12-2005 consulta on line el 14 de julio de 2010





























lunes, 5 de julio de 2010

Krygi volvió a su tierra. Restitución de un Museo argentino



Después de muchos años, un Museo argentino,  devolvió los restos humanos de una aché secuestrada después de la matanza de su familia en el Chaco paraguayo, hace 114 años. Es la primera restitución que trasciende las fronteras de los actuales Estados.






Corría 1896 cuando un estanciero de Samoa, en el Chaco paraguayo, produjo una sangrienta matanza en un campamento aché, en represalia por la faena de un caballo “de su propiedad”.

Los perpetradores blancos portaban fusiles, aunque algunos indígenas fueron ultimados a machetazos, según sus propias crónicas. Produjeron una masacre. Y se apropiaron de una niña que sobrevivió, a la que bautizaron Damiana, ya que el día de su captura era, según el calendario católico, San Damián. Con la misma impunidad, llamaban a la comunidad violentada “guayaquí”, que en guaraní significa “ratón de campo”.






“La pequeña Damiana, abandonada en el transcurso de esa escena de carnicería, fue de inmediato apañada y conducida a Sandoa donde hoy es educada por los matadores de los suyos”, relató Charles de la Hitte, allegado al antropólogo Herman Ten Kate, que trabajó en el Museo de La Plata a fines del siglo XIX.






El doctor Ten Kate midió y estudió el esqueleto de una mujer vieja que nunca tuvo sepultura. Más tarde, el alemán Robert Lehmann-Nitsche, jefe de la Sección Antropología, examinó y dedicó un artículo en la Revista del Museo a la pequeña sobreviviente de aquel ataque.

Tras pasar un par de años con los asesinos de su familia, “Damiana” había sido trasladada a Argentina para servir como mucama en la casa de Alejandro Korn, fundador y director del Hospital de Melchor Romero.






“Es en la casa de Korn donde Lehmann-Nitsche la somete a medidas antropométricas, con todo lo que significa desde el punto de vista de la desnudez de esa niña, de la manipulación, de las medidas que le ha tomado”, cuenta hoy la antropóloga Patricia Arenas, que tomó contacto con la historia de la niña hace diez años, al encontrar un texto que el alemán publicó en 1908, ilustrado con su foto: “Es una Damiana desnudita, con las manitos ahí atrás, con una piernita que intenta tapar su desnudez”.






Se calcula que tenía 14 años. Su expresión cabizbaja y sin ropa despierta la sospecha del trato abusivo que pudo haber recibido al pasar de mano en mano. “Consideraba los actos sexuales como la cosa más natural del mundo y se entregaba a satisfacer sus deseos con la espontaneidad instintiva de un ser ingenuo”, apuntó también el jefe de Antropología del Museo, cuyo interés por el caso de la “India Guayaquí” era análogo al que había tenido Ten Kate: medir, observar y comparar con las referencias de las niñas germánicas de la época. La política de la antropología que producían era claro: querían mostrar la superioridad de los occidentales, blancos y cristianos.






“Era demasiado libertina para una familia burguesa como la de Korn”, evoca Arenas. Alarmado por la conducta de la adolescente, el filósofo terminó internándola, primero en su propio nosocomio y luego en una “casa de corrección”. Aquella ignominia ni siquiera concluyó con su temprana muerte, atacada por la tisis: su cuerpo volvió al Museo de La Plata, donde los científicos le cortaron la cabeza y la enviaron a la Sociedad Antropológica de Berlín.






Esta historia permaneció prácticamente olvidada hasta que Patricia Arenas publicó un artículo en Página/12, en noviembre de 2005. Poco más de un año después, se contactó con ella el Grupo Universitario de Investigación en Antropología (GUIAS), formado por estudiantes y graduados que impulsan la restitución de restos atesorados en el Museo de La Plata, históricamente reticente a entregar lo que considera parte de su “patrimonio”.






El genocidio cometido por el Estado en el siglo XIX es el infame origen de buena parte de más de 10.000 “piezas” humanas que hoy conserva esa institución inaugurada en 1885, que recibió cadáveres y pertenencias de las víctimas del avance militar sobre el sur y el Chaco, como así también restos fueron saqueados de cementerios. Hubo incluso indígenas asesinados por los propios “científicos” del Museo, y un grupo que vivió cautivo allí, como una “exposición viviente”. Una vez muertos fueron descarnados y expuestos en las vitrinas. Más tarde la “colección” quedó abandonada en cajones de madera arrumbados en sucios depósitos.






Con tesón militante, durante todo el 2006 los jóvenes de GUIAS hicieron trabajos de ordenamiento y relocalización de los restos atesorados por el Museo de La Plata, muchos de ellos en críticas condiciones de conservación. Entre más de treinta que pudieron ser identificados estaba “Damiana”. Figuraba en un catálogo inédito de la Sección Antopología, donde se consigna el envío de la cabeza al alemán Hans Virchow.






Desde entonces, junto a la antropóloga tucumana promovieron que la comunidad aché de Paraguay iniciara un reclamo de restitución. “Ellos estaban muy cansados, como comunidad, de antropólogos que con muy malas prácticas los buscaban para sacarles sangre, para tomarles fotos, para medirlos. Nosotros pasamos muchas pruebas tratando de explicarles que ese no era nuestro objetivo”, recuerda Arenas. “Ahí empieza un largo expediente, donde hubo varios obstáculos.






Uno fue comprender que no se le devolvía a una familia, ni se devolvía por una prueba de identidad y filiación genética, sino que se devolvía una mujer a una comunidad de origen”. Los aché lograron consensos internos, se confederaron y sostuvieron el reclamo. Finalmente, la semana pasada, a tres años de iniciado el expediente, se produjo la histórica repatriación de “Damiana”, rebautizada Krygi, a su comunidad de origen.






“Este es un hecho inédito. Es la primera vez que se está haciendo esta clase de restitución. Nunca hubo en Paraguay”, remarcó el jueves pasado Emiliano Mbejyvagi, Coordinador General de la Federación Nativa Aché, en un acto realizado en el Museo de La Plata, “este lugar triste donde murieron muchos hermanos”. “Esto puede ser el inicio, para que todos los pueblos indígenas de mi país también tomen conciencia de la importancia de la recuperación de la memoria histórica de cada pueblo”. Por la tarde, Mbejyvagi y toda la comitiva que participó de la restitución viajaron de regreso a Paraguay con los restos Krygi y otra persona de origen aché, no identificada.






Del otro lado de la frontera los esperaban representantes de las comunidades indígenas y otro acto formal, denominado “Reparación histórica y social”, que se realizó en el Museo de las Memorias, ex oficina de inteligencia y torturas durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), que diezmó al pueblo Aché. Allí, frente a los féretros envueltos en mantas rave, Mbejyvági habló en su lengua ancestral y pidió a sus dioses paz y tranquilidad para una comunidad que todavía hoy sufre la discriminación. Finalmente, la tarde del viernes los ancianos de la comunidad dieron el entierro final en Ypetîmi, en los bosques Caazapá, testigos de las masacre cometidas contra los aché en los siglos XIX y XX.






El pueblo aché es una de las veinte etnias que conviven en Paraguay. Hoy reducido a siete comunidades, llegó a ocupar 30.000 km2 del actual. Son alrededor de 350 familias y no superan las 1500 personas. En los primeros ocho meses del actual gobierno de Fernando Lugo, una aché fue ministra de Asuntos Indígenas.






Quienes encabezaron el reclamo que logró este hito histórico –una restitución que traspasó las actuales fronteras de Estados nacionales- no dan el asunto por terminado. “Vamos a ir reclamando todos los huesos que están dentro de museos del Paraguay, me parece este un buen ejemplo donde un país reconoce el reclamo legítimo de un pueblo originario”, anunció Mbejyvági en La Plata, donde también dejó un reclamo pendiente: la devolución de otros restos humanos aché y todas las objetos de esa comunidad que integran las colecciones etnográficas, ya que “fueron obtenidas de manera ilegal, violenta”.






En el Museo platense, donde todavía hay una treintena de restos identificados sin restituir, cada reclamo por el estilo provoca un tembladeral. Todavía hay quienes se oponen en voz baja y ponen trabas a lo que consideran una “pérdida del patrimonio”. Las autoridades, por su parte, se jactan de los consensos logrados “respetando los tiempos de todos”, y exhiben como un éxito la sala “Espejos culturales”, que reemplazó la que hasta 2006 tuvo restos humanos en exhibición. En esa nueva exposición, los objetos de la comunidad de Krygi están identificados con un cartel que los nombra como Guayaquíes, como decían los perpetradores, burlándose de una supuesta “cara de ratón”. Aché, en cambio, significa “los que hablan, las personas”.



miércoles, 26 de mayo de 2010

Amazonia: Declaraciones de Chico Buarque






No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada a los estadounidenses. Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonía. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.






Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque: Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonía. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro. Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonía, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad. Si la Amazonía, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio. De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonía es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonía es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales.

No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación. También, antes que la Amazonía, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado. Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero. Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonía, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil. En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonía. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir. Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!




OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.

En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo





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Publicado por EL KUNUMI para EL KUNUMI - GUARANI el 5/26/2010 04:02:00 AM
Imagenes: Wikipedia. Google Imagenes

lunes, 17 de mayo de 2010

Sección Lecturas: Muere lentamente










Muere lentamente quien no viaja,


quien no lee, quien no escucha música,


quien no halla encanto en si mismo.






Muere lentamente quien destruye su amor propio,


quien no se deja ayudar.



Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,


quien no cambia de rutina,


no se arriesga a vestir un nuevo color


o no conversa con desconocidos.
















Muere lentamente quien evita una pasión


Y su remolino de emociones,


Aquellas que rescatan el brillo en los ojos 


   y los corazones decaidos.




















Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,


Quien no arriesga lo seguro por lo incierto


para ir detrás de un sueño,


quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…


¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!


¡Ariesga hoy!


¡No te dejes morir lentamente!


¡No te olvides de ser feliz!







Fotos: Mendoza David
Texto: Pablo Neruda (Segun dice el amigo Felis este poema es de la autora brasileña Marta Medeiros, y es atribuido equivocadamente a Pablo Neruda:

Martha Medeiros: "Muere lentamente"








No es la primera vez que a un escritor famoso le atribuyen un poema o un texto del cual no es autor. Algunos de ellos circulan por la red sin que nadie frene esos errores.


La auténtica autora de"Muere lentamente" es la escritora brasileña Martha Medeiros, poeta y novelista, autora de numerosos libros y cronista del periódico "Zero Hora", de Porto Alegre.



Ha sido ella misma la que contactó con la Fundación Neruda para aclarar que ella es la verdadera autora del texto. Esos versos coinciden en gran medida con su texto "A Morte Devagar", publicado en el año 2000, la víspera del Día de Difuntos.



Ya está cansada de que la gente siga creyendo que el poema es del poeta chileno y reconoce que no sabe cómo empezó a circular en internet el citado poema con un falso autor, aunque no es una sorpresa para ella, ya que hay "muchos textos" suyos que figuran en la red "como si fueran de otros autores". Se siente impotente de que no se pueda hacer nada, admira profundamente a Neruda y se declara lectora de sus poemas, pero prefiere que "a cada uno se le reconozca su trabajo".



Internet es un mundo interactivo, por tanto podemos encontrar más de una versión de "Muere lentamente". En una presentación que va circulando con paisajes nevados comienza y termina de forma diferente. Pero con sus pequeñas diferencias, todas se parecen al auténtico texto de Martha Medeiros: "Morre lentamente quem nao troca de idéas, nao troca de discurso, evita as próprias contradiçoes. Morre lentamente quem vira escravo do hábito, repetindo todos os dias o mesmo trajeto..."





"MUERE LENTAMENTE " - Martha Medeiros





· Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.



· Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.



· Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.



· Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.



· Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.



· Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.



· Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. · Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.





· Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.



· Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

domingo, 9 de mayo de 2010

Antonio Berni

Antonio Berni nace en Rosario, provincia de Santa Fe, en 1905.







Berni, en una primera etapa surrealista, busca poner los sueños en imágenes, sueños que muchas veces se congelan en el tiempo, que se forman con escenas sin sentido y de relaciones que no siempre son comprensibles. Construye imágenes que despiertan innumerables preguntas e invitan a pensar y a reflexionar acerca de la realidad, del mundo del revés y su ficción.










Berni fue un artista que nunca dejó de explorar y de experimentar con nuevas formas y nuevos medios, fiel a la convicción de que el arte era no sólo un compromiso sino también una manera de vivir con riesgos.





 La siesta y su sueño (detalle), 1932


Óleo sobre tela, 52 x 69 cm

Colección privada







En esta obra Berni nos regala la poesía de los sueños que muestran que en las horas


de descanso el hombre deja de vivir lo cotidiano y se sumerge en el mundo maravilloso de los sueños.




Es característica de la pintura surrealista; sus colores son planos e intensos, como el rojo, el amarillo y el azul.


Otro aspecto de la obra que también respeta las características de la pintura surrealista es el tamaño de los objetos. El artista juega con el tamaño introduciendo objetos grandes y pequeños, sin respetar sus proporciones reales.


En esta obra Berni combina de una manera muy particular el paisaje pueblerino y el paisaje marítimo.










Actividades










Preguntas para pensar






¿Qué se imaginan que representa la escena? Comparen el tipo de pincelada que utiliza en el mar y el que utiliza en la chimenea. ¿Encuentran alguna diferencia?


Ahora observen el piso de la calle, ¿cómo es? Con respecto a los colores,

¿Por qué imaginan que el artista pinta algunos objetos con colores tan intensos?





Actividades para explorar


Durante sus primeros años como artista, Berni adhería al movimiento surrealista.

Los artistas de esta corriente solían representar los sueños. La actividad que se presenta a continuación permite que los alumnos desarrollen su imaginación.





Después de un momento de reflexión, proponerles que representen lo imaginado visualmente o en palabras.


Sugerir a los alumnos que recuerden algún sueño y lo representen con imágenes.


Algunas de estas preguntas pueden guiar la actividad: sus sueños, ¿tienen algún color? ¿Y alguna forma? Traten de recordar su último sueño; ¿podrían ponerlo en imágenes? Si no lo recuerdan, ¿podrían poner en imágenes un sueño contado por otro?








La siesta y su sueño (detalle), 1932


Óleo sobre tela, 52 x 69 cm


Colección privada

viernes, 7 de mayo de 2010

La Atlantida

La mayoría de la gente conoce (al menos a grandes rasgos) la famosa historia de la Atlántida, también conocida como «la civilización perdida». Y aunque en muchos casos es rechazada por lo inverosímil que parece, muchas culturas (como la azteca) hablan de ella.






En la mitología griega, el famoso filósofo Platón contaba que la Atlántida era una gran y próspera isla que existió cerca de la zona del Mar Mediterráneo, frente a las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar), a la que debe su nombre el Océano Atlántico y uno de los lugares donde reinaba el Dios de los mares y los océanos, Poseidón (también llamado Neptuno).


Poseidón se enamoró de Clito, la hija de Evenor, con la que tuvo diez hijos (y cada uno reinó una parte de la Atlántida). Para protegerlos de los males y de los mortales del exterior (algunos dicen que por celos), hizo construir 3 anillos concéntricos, alternando entre agua y tierra.


Así, ningún hombre podría acceder al círculo central donde vivía Clito, ya que en aquella época no existía la navegación.












La Atlántida fue una ciudad muy próspera, en la que todo bien abundaba. Había cantidad de recursos de todo tipo, destacando el Orichalcum (aleación de cobre, zinc, plomo y latón dorado), uno de los metales más preciados, utilizados para rendir culto a Poseidón. Abundaba la flora y la fauna, y sobre todo los Elefantes, uno de los animales por excelencia de la región.


Los Atlantes prosperaron y comenzaron a edificar. Construyeron una increíble Acrópolis, levantaron edificios, palacios y templos, crearon muros con mezclas de rocas, bañados con diferentes metales y orichalcum. También destacaban los hijos que reinaban, quienes acordaron seguir una serie de leyes (grabadas en una columna de orichalcum en el Templo de Poseidón) en las que mencionaban que siempre se ayudarían entre sí, evitando guerras y ataques.


Fueron una civilización en la que la justicia, la bondad, y muchas otras virtudes, eran los canones más importantes.










Sin embargo, aunque los textos de Platón no detallan exactamente que fue lo que ocurrió para que la civilización de la Atlántida se extinguiera, se cuenta que tras algunas generaciones, los sentimientos de avaricia y ansias de dominación se apoderaron de los atlantes. Procedieron a dominar algunos lugares, sembrándo el pánico y sometiendo a sus habitantes, hasta que en Atenas se resistieron a sus ataques.


Fue entonces cuando los dioses se reunieron, y encabezados por Zeus, el líder de los Dioses Olímpicos, decidieron castigar a los atlantes con un tsunami de un día y una noche de duración, en el que las olas alcanzaron los 150m de altura.




Poco más se sabe de la gran ciudad, a parte de que fue totalmente arrasada y destruida, sumergiéndose en el fondo del océano Atlántico. Se dice que las Islas Canarias, Madeira, Cabo verde y otras, son restos de la gran civilización de la Atlántida, así como el Teide es el antiguo Monte Atlas.


Como curiosidad, una ambientación muy bien conseguida sobre la Atlántida se halla en la aventura gráfica de Indiana Jones en busca de la Atlántida (and the fate of the atlantis) donde los detalles están muy bien cuidados; desde la isla de Creta hasta las adaptaciones de la Atlántida, incluído el Orichalcum.

martes, 27 de abril de 2010

Momias egipcias

Revelan que una momia egipcia murió de cáncer







El cuerpo perteneció a un hombre y forma parte de la colección del Museo de La Plata. Se le realizó una tomografía, al igual que a otras dos momias



La tecnología médica asociada a la Antropología puede arrojar resultados sorprendentes. El hallazgo revelado ayer por el Museo de La Plata es un claro testimonio. Especialistas de esa institución y de un hospital bonaerense les realizaron una tomografía en tres dimensiones a momias egipcias y pudieron determinar que una había muerto de cáncer. Es la primera vez que se realiza este tipo de estudios en Sudamérica y los expertos esperan arribar a más conclusiones en los próximos días.


Las momias analizadas, dos de cuerpo entero y un “paquete funerario”, forman parte de la colección egipcia del Museo local y fueron sometidas a un estudio de tomógrafo multicorte (Multi-slice) en el hospital Dr. Federico Abete, del municipio bonaerense de Malvinas Argentinas.


En diálogo con Hoy, la directora del Museo, Silvia Ametrano, señaló que la iniciativa fue del nosocomio provincial y generó gran expectativa en la institución platense. “El hospital se acercó a nosotros para probar la utilidad del equipo. Se trata de uno de los tomógrafos más modernos del país. Tiene alta resolución y permite estudiar paleopatologías, es decir, enfermedades muy antiguas”.


Las tres momias tienen una antigüedad que oscila entre los 2.500 y los 3.000 años. Una de las primeras conclusiones a las que arribó el equipo médico, junto con el grupo de egiptólogos del Museo, fue que “Horwedjaw (hombre) habría fallecido luego de sufrir un melioma múltiple, una forma de cáncer de la médula ósea”, enfermedad frecuente en la actualidad, que incide en mayores de 50 años.


El equipo de especialistas estuvo encabezado en el área médica por el Dr. Fernando Abramzon (jefe del servicio de Diagnóstico por Imágenes del hospital Abete), y por el Dr. Héctor Pucciarelli (director de Antropología del Museo e investigador del Conicet), coordinando al grupo de egiptólogos.


A medida que recibía las primeras imágenes del tomógrafo, Abramzon señaló que el uso de esta tecnología “nos permite identificar detalladamente todas las partes del cuerpo en tres dimensiones y en toda su conformación, y podremos descubrir seguramente aspectos y elementos nunca vistos en estas momias. Por lo pronto, hemos descubierto que Horwedjaw falleció muy probablemente como consecuencia de un melioma múltiple”.


Por su parte, Pucciarelli destacó que “como resultado de estos análisis podremos llegar a conclusiones que no hubiéramos imaginado años atrás, y podremos, a partir de aquí, descubrir otros elementos culturales y sociológicos de la época. Habíamos considerado la hipótesis de que Horwedjaw había recibido agresiones o golpizas severas, pero con esta nueva tecnología pudimos observar con el equipo médico que se trató realmente de una enfermedad que terminó con su vida”.


Una colección traída por Dardo Rocha


La momia del hombre que murió de cáncer, Horwedjaw, forma parte de la colección egipcia del Museo de La Plata junto a Tadimentet, que fue una mujer proveniente de la nobleza; y de un tercer cuerpo momificado que no ha sido identificado aún y al denominan como “paquete funerario”.


Según explicó el investigador Héctor Pucciarelli, el paquete funerario “se trata del cráneo de un adulto que en vida fue un guerrero y que murió en batalla. Tenía la base del cráneo quebrada. Era usual momificar a una persona con una sola parte del cuerpo elaborando un elemento de estas características, principalmente en el período grecorromano”.


Las tres momias fueron trasladadas este domingo desde el Museo local al hospital Abete de Malvinas Argentinas bajo un operativo muy minucioso, delicado y cumpliendo las más estrictas normas de seguridad, habiéndose asegurado las piezas en cerca de 1 millón de dólares. Las mismas estuvieron cerca de una hora en el nosocomio para ser sometidas al tomógrafo multi-pistas (64 filas de detectores) para luego ser regresadas al Museo, donde serán puestas en exhibición esta semana, ya que no es necesario volver a trasladarlas para continuar con las investigaciones.


La colección egipcia descansa desde fines del siglo XlX en el Museo de La Plata. Los dos sarcófagos (con Tadimentet y Horwedjaw), y el “paquete funerario”, habían sido adquiridos por el fundador de La Plata y gobernador de la Provincia entre 1881 y 1884, Dardo Rocha. Este las había trasladado desde el Museo de Boulacq (Egipto) hacia la Argentina en el año 1888.


La directora del Museo, Silvia Ametrano, dijo que están procesando imágenes de la mujer y en los próximos días habrá más resultados.







viernes, 9 de abril de 2010

La resistencia toba

La comunidad toba Daviaxaiquí, en Derqui, Gran Buenos Aires, quiere que sus hijos conozcan su historia: que no pierdan su lengua y sus costumbres después del éxodo obligado que los barrió del Chaco. Para ello acaban de abrir la primera biblioteca qom del conurbano, para registrar las tradiciones orales y así salvar su lengua.





                                           Imagen en una de las paredes de la Biblioteca Qom




En la esquina de una habitación del centro comunitario del Barrio Toba de Derqui, en el Gran Buenos Aires, reposan cerca de mil libros y cuatro computadoras. Es la semilla de la biblioteca Qomllalaqpi, primera de su tipo en toda la provincia. El proyecto, financiado con fondos obtenidos por la Fundación Desde América, busca recopilar las diferentes expresiones de la cultura toba: su música, sus técnicas artesanales, sus leyendas y los relatos del éxodo que emprendieron desde el Chaco.







En ese mismo salón comunal, Ana Medrano y otras mujeres de la comunidad dictan talleres de qom, la lengua toba. "Yo crecí en el Chaco, junto al río y comiendo frutas de los árboles", cuenta Medrano. Y sueña: "Quiero que mis hijos sepan mi historia, que no pierdan su lengua y sus costumbres".






Tienen un problema: hay muy poca documentación de la cultura toba, y en especial de las comunidades toba que salieron del Chaco. Los jóvenes conocen su lengua cada vez menos y peligran las tradiciones, que se transmiten de manera oral. "Si uno de los ancianos de la comunidad muere es como si se incendiara una biblioteca", explica Daniel Canosa, el bibliotecólogo que dirige el proyecto en su tiempo libre. "Si todo lo que sabe ese anciano no se guarda, no se graba, no se archiva, se pierde para siempre", agrega Canosa.






Eso es precisamente lo que propone la biblioteca: registrar la tradición oral toba como manera de salvaguardar su lengua y proteger su transmisión las generaciones más jóvenes. Para ello, también piensan instalar en un cuarto contiguo a la biblioteca la que será la primera radio bilingüe qom-español de Buenos Aires, un proyecto para el que actualmente buscan ayuda.






Roque López, uno de los guardianes de la biblioteca, lo explicita así: "Tener una radio ha sido mi ilusión desde que salimos del Chaco. La necesitamos para contar nuestras costumbres, leyendas y cantos". Y todos los proyectos apuntan a los chicos, a las nuevas generaciones. "Si no hacemos esto, no tendrán más remedio que imaginarse un futuro sin tener registro de su pasado", dice Canosa quien imagina la radio como el punto de encuentro de la comunidad.










Para apuntalar este proyecto y tomar ideas, Canosa visitó las tres bibliotecas indígenas más conocidas de la Argentina: en la comunidad toba de Rosario, en la mapuche de Río Negro y otra en el Chaco, que recoge material en toba, mocoví y wichí. Su idea es realizar entrevistas con aquellos "libros vivientes" de la comunidad que tengan conocimiento de un tema relevante o dominen alguna técnica específica.






Por ejemplo, hay que contar la historia de Mauricio Maidana, que toca el n'viqué, un tradicional violín de lata cuya única cuerda está hecha con cerda de caballo. O la de Valentín Morales, un anciano de 85 años con infinitas anécdotas de su infancia cortando caña en el Chaco.






Ese material está siendo grabado en CDs o casetes, que serán catalogados y entregados a la biblioteca. Así, la radio puede difundir el material grabado y la biblioteca podrá convertirse en el punto de encuentro toba en la provincia. "Me encantaría que en el Chaco pudieran llegar a escucharnos", añade sonriendo López.






Mientras buscan libros, nuevo material de archivo, una antena para la radio y los equipos necesarios, siguen trabajando. "Algún día un niño nacido en Derqui podrá saber cómo hicieron el viaje desde el Chaco sus padres o abuelos, qué tuvieron que hacer para sobrevivir, para que su cultura resistiera," dice Canosa.


















De Fuerte Apache a Derqui










La Comunidad Daviaxaiquí nació en 1994, cuando un grupo de familias toba buscaba un lugar donde instalarse. Habían llegado al Gran Buenos Aires en los años ochenta desde diferentes rincones del Chaco, tras haber perdido sus tierras a manos de colonos por no poseer los títulos de propiedad. Tras varios años en Fuerte Apache se instalaron en un terreno que les cedió el Arzobispado de Morón en Derqui.


Allí, en ese rincón del Partido de Pilar, construyeron ellos mismos las cuatro hileras de ocho casas de ladrillo, además del comedor y el centro comunitario que las flanquean. También sembraron con gran esfuerzo un par de algarrobos que les sirven para acordarse del Chaco. En esas 32 casas viven hoy unas 250 personas, dedicadas principalmente a la artesanía.










MAS INFORMACIÓN


Sobre la Biblioteca Qomllalaqpi: http://qomllalaqpi.blogspot.com.

Quienes quieran hacer donaciones de libros o para la radio pueden escribir a :

                qomllalaqpi@gmail.com


Por: Andrés Bermúdez Liévano







En revista Ñ Clarín jueves 8 de abril de 2010










 


jueves, 8 de abril de 2010

Del Gran Chaco a la Universidad

Miércoles 7 de abril de 2010





Siete indígenas de la etnia Pilagá llegarán hoy a Buenos Aires para realizar sus estudios universitarios de abogacía y psicología.






La Universidad de Morón se encargará del alojamiento y los materiales de estudio para los jóvenes formoseños de Pozo del Tigre y Las Lomitas.


Teniendo en cuenta los constantes conflictos de los Pueblos Originarios con respecto a la tierra, se hace imprescindible que los propios indígenas conozcan sus derechos para poder defender lo que históricamente les pertenece.






Por otro lado, Red Solidaria está recibiendo donaciones de vajilla, cacerolas, sábanas, frazadas y elementos de limpieza para que los jóvenes indígenas puedan afrontar las necesidades que se desprenden de la vida en la ciudad.






Para comunicarte con Red Solidaria:






multiplicarr@gmail.com






www.redsolidaria.org.ar














Publicado por Arte y Esperanza

miércoles, 7 de abril de 2010

La catedral gótica de Las Heras 2214



El edificio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires sobre la avenida Las Heras, originalmente concebido para sede de la Facultad de Derecho es la única construcción neogótica monumental de carácter no religioso de la Ciudad de Buenos Aires.





                                                                






El proyecto del ingeniero Prins preveía ocupar toda la manzana comprendida por la avenida Las Heras y las calles Cantilo, Melo y Azcuénaga. La volumetría general se estructuraba en un subsuelo, planta baja avanzada formando una terraza alrededor de todo el edificio y tres pisos con patios jardines internos, se coronaba con una torre central de gran altura y torres laterales más bajas y contaba con tres accesos, el principal sobre la Avenida Las Heras y otros dos sobre los frentes laterales.






La construcción del edificio se inició en 1912, habilitándose parcialmente en 1925. Continuaron lentamente las obras hasta 1938, fecha en que se evaluó la conveniencia de terminar la construcción frente s los altos costos y las nuevas necesidades. Se decidió entonces cancelar la continuación los trabajos y al año siguiente se aprobó la construcción de una nueva sede para la Facultad de Derecho, sobre la Av. Figueroa Alcorta. Al dejar dicha Facultad el edificio en 1950 se instaló en el mismo la Facultad de Ingeniería que actualmente la utiliza para el dictado de cursos de posgrado y como sede del Museo de Ciencia y Técnica.


  


La catedral gótica de la Facultad de Ingeniería oculta historias intrigantes




"Enciclopedia de obras inconclusas y proyectos que nunca se concretaron." Podría titularse así un extenso volumen sobre emprendimientos frustrados o que quedaron a medio camino en la Argentina. Por problemas económicos, o éstos, como "efectos colaterales" de peores asuntos.


Entre ellos el más emblematico es el edificio de la Facultad de Ingeniería, también conocido como la Catedral,que ocupa la media manzana comprendida entre la avenida Las Heras y las calles Pacheco de Melo, Azcuénaga y Cantilo, en Recoleta.
Posee una historia tan ajetreada como interesante, desde la colocación de la piedra fundamental, en 1912, al aprobarse el proyecto del ingeniero Arturo Prins.


Prins nació en Montevideo en 1877. Adoptó la nacionalidad argentina y en 1900 se graduó aquí como ingeniero civil. Realizó numerosos viajes a Europa, perfeccionándose en la arquitectura gótica de varias de sus capitales.


Su firma figura en no pocos edificios de significativo carácter, como el Banco Nación de Santa Fe y Azcuénaga, la refacción de la iglesia de San Nicolás de Bari y del Archivo General de la Nación o el tradicional club 20 de Febrero, de Salta, entre muchos más. También es autor de numerosas viviendas privadas, entre ellas, los palacetes de Manuel Quintana y de Norberto Quirno Costa. Fue miembro creador de la Academia Nacional de Bellas Artes y de Amigos de la Ciudad.


Al iniciar la construcción de la sede universitaria, hizo levantar una casona a metros de ella, en Las Heras 2166. Tiene dos plantas. La superior, propiedad de la familia Quaranta, posee 17 habitaciones, que incluye ámbitos destinados a tintorerías, lavaderos y residencia de cocheros.


"Una parte la ocupaban capataces que trabajaban en la facultad. Como vivían en la provincia, Prins concibió esto para que no se fueran", apunta Jorge Quaranta.


Arturo Prins murió el 5 de octubre de 1939. En 1938 se había decidido dejar sin efecto la construcción, y en enero del año siguiente se resolvió incluir en el presupuesto de la Nación una partida de 6 millones de pesos para erigir otra sede, la actual, sobre la avenida Figueroa Alcorta. La suma era prácticamente igual a la asignada en el proyecto de Prins.


El "suicida" responde


El imaginario popular relacionó una cosa con la otra. Se sostuvo que Prins se había suicidado por no haber podido concluir su obra, rumor que empezó a circular aun antes de su muerte. Quaranta cuenta que un antepasado suyo se encontró con él en la calle y le relató el "trascendido". Prins lanzó una carcajada y dijo: "Podría suicidarme por muchas cosas, pero no por dejar inacabado un edificio".


De cualquier forma, el tema generó un juicio por rescisión de contrato que duró más de 10 años. Los descendientes del ingeniero arquitecto, al ganarlo, sólo cobraron una suma irrisoria.


El 17 de noviembre de 1925 se inauguraron las tres plantas sin terminar que albergaron la primera sede de la Facultad de Derecho. Exhibían el original sello impuesto por Prins, ajustado al estilo gótico (algunos especialistas prefieren calificarlo de "neogótico"), que dotó al barrio de Recoleta de una singular tonalidad europea. Sobresale extrañamente entre el cúmulo de altas torres de vivienda absolutamente "normales".


María del Carmen Maza es una museóloga experta en la Catedral, a punto de publicar un libro, "Las Heras 2214, un sueño inconcluso".












Prins llegó a hacer sólo la primera mitad del edificio, dice, porque el terreno abarcaba toda la manzana. Justifica su interés en profundizar el tema ante los datos "disparatados" que obtuvo en sus primeras investigaciones.


"La facultad es un paradigma de una ciudad que quiso parecerse a Europa, con mucha obra descontextualizada y afectada, además, por diversos hechos: las dos guerras mundiales y los fuertes cambios políticos del 30 al 50, con sus correspondientes crisis económicas", reflexiona.


Su falta de terminación y la carencia de medios para mejorarla -comenta- se advierten en la suciedad de las paredes, la impresionante polución generada por "el mayor palomar de la ciudad" y, en general, la carencia de un adecuado "ropaje exterior".


¿Puntos en favor? La exquisitez de sus líneas, sus soberbias puertas (manijas incluidas) y sus antiguos vitraux (muchos conservan el antiguo símbolo de la balanza, que representa a la Justicia, de tiempos en que se estudiaba derecho), y la magnífica escalera central desde la que se accede a las distintas aulas en las que estudia una población de alumnos que actualmente ronda los 3000 jóvenes.


En 1991, se sumó otro aspecto destacable: el notable museo de ciencia y técnica, que funciona en la planta baja y en el que, junto a muchos elementos más, se exhiben teodolitos, un dispositivo que demuestra el teorema de Pitágoras, un ábaco chino, maquetas de locomotoras y barcos, el monumento ecuatoriano a la mitad del mundo, en la latitud 0° 0° 0°, y un aparato que reproduce el efecto de un rayo.


Por Willy G. Bouillon

Del paisaje urbano para LA NACION