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viernes, 4 de mayo de 2012

Restitución de niña aché




El cráneo de la niña aché Kryýgi, conocida en el mundo científico como Damiana, cazada, criada y tenida como objeto de estudio a finales del siglo XIX  y principio del XX será devuelto este viernes a su pueblo repatriado desde el Hospital La Charité de Berlín, Alemania.


El acto de entrega se hará a las 10:00 en sede de la Cancillería en Asunción, con la presencia de representantes del pueblo nativo al que perteneció la niña y cuyos restos óseos decapitado, junto con los de otro adulto, habían sido devueltos a su pueblo por el Museo de La Plata mediante el trabajo emprendido por la antropóloga Patricia Arenas del Grupo Universitario en Investigación en Antropología Social (GUIAS), en 2010 y reposan desde entonces en los bosques de Ypetîmi, en Caazapá.
Finalmente y tras 116 años, la historia se cierra para Damiana que refleja el destino que tuvieron numerosos nativos que tras ser cazados fueron llevados como criados hasta terminar siendo piezas de estudios científicos.
Kryýgi (tatu carreta), como la llama su pueblo, fue capturada en la primavera de 1896 al sur del Yvytyruzú en un ataque sangriento de estancieros por el faenamiento de un caballo; y tras vivir como criada y luego internada en una institución por supuesto desenfreno sexual, murió en La Plata en 1907 y sus restos diseccionados por orden de Lehmann-Nitsche, director de la Sección Antropología del Museo de La Plata, y su cabeza enviada ese mismo año como "souvenir para su estudio" al doctor Hans Virchow, de la Sociedad Antropológica de Berlín, Alemania.
La niña, según las referencias de los estudiosos, pertenecía al grupo conocido como Aché Wa (los otros son Aché Gatu, Aché Iroîa y Aché Purâ)
La investigación para detectar dónde quedó el cráneo de Krýgi fue emprendida por la periodista germana Heidemarie Boehmecke, ubicándolo en 2011 en el complejo hospitalario La Charité (La Caridad), en Berlín, refiere un comunicado hecho público por la Federación Nativa Aché del Paraguay (FENAP) y la Liga Nativa por la Autonomía, Justicia y Ética (LINAJE).
En el procedimiento de restitución tomaron parte activa las representaciones diplomáticas de Paraguay y Alemania, tanto en la capital germana como en Buenos Aires, así como otras dependencias e instituciones privadas que trabajan en la reparación histórica para los pueblos originarios.
El Comunicado de los Aché de la FENAP y LINAJE
"Como sobrevivientes, hijos e hijas de sobrevivientes de ataques brutales, matanzas y raptos -como aquellas que padeció la pequeña banda sureña de Kryygi en 1896- esperamos que el Estado paraguayo cumpla con su deber de memoria y reparación.
Al completarse el regreso, después de 116 años, de los restos mortales - dispersados entre Argentina y Alemania- de nuestra hermanita Kryygi raptada en 1896 y que falleció sin nunca más ver a su familia y su gente, esperamos que el Gobierno paraguayo pida perdón al Pueblo Aché (y por ende a muchos otros Pueblos hermanos del Paraguay), que sufrió actos genocidas y sigue soportando -tres décadas después de la finalización (1978) del proceso de sedentarización forzosa de los últimos grupos aché en aislamiento voluntario- los graves e irreversibles perjuicios del etnocidio:
Robo de nuestros territorios ancestrales, tala anárquica y desaparición de nuestro Bosque, contaminación de nuestro ambiente, tierras insuficientes, agotamiento de los recursos naturales y acceso difícil al agua potable, destrucción de nuestra economía tradicional, mala alimentación y pobreza, aculturación, pérdida de nuestros valores tradicionales, erosión de nuestra lengua e identidad...
Por lo tanto, esperamos también que el Estado se comprometa -no en palabras sino en hechos tangibles- a compensar parte de los daños sufridos, y a devolvernos algunas tierras mal habidas, remanente del territorio que nos fue robado por la Dictadura militar.
Mientras tanto, el día 4 de mayo de 2012, los restos de Kryygi serán solemnemente recibidos en la Cancillería Nacional, y traslados posteriormente en el Museo de la Memorias: Dictadura y Derechos Humanos, adonde serán velados por una delegación de 15 mandatarios Aché, por representantes de otras organizaciones indígenas, del Instituto Nacional del Indígena (INDI), de la Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación, y por destacados defensores de los DDHH (entre ellos, Martín Almada, Bartomeu Meliá, Ester Prieto, Yudith Rolón).
Varios oradores -Aché y no Aché- tomarán sucesivamente la palabra, unos para expresar nuestro dolor y nuestra indignación por las matanzas y los tratos infrahumanos perpetrados contra miembros del Pueblo Aché, no sólo en vida, sino después de su muerte; otros para reclamar al Estado paraguayo una reparación histórica, todavía pendiente, por el despojo de los territorios ancestrales de nuestra Nación, por la desaparición de tantas víctimas asesinadas o raptadas, y convertidas, al igual que la niña Kryygi, en trofeos de cacería o de ciencia.
El sábado 5 de mayo, la urna conteniendo el cráneo de Kryygi, envuelta en una estera tradicional (rave) de hojas de la palmera pindó, con la cual se solía cubrir a nuestros difuntos, emprenderá su último viaje hacia la Comunidad de Ypetimi (Dpto. de Caazapá), a 300 km de Asunción.
Más de un centenar de Aché (autoridades, líderes naturales, ancianos y ancianas, familiares) de las demás 6 comunidades, convergirán ahí para llevar a cabo, junto con las 90 familias (cerca de 400 personas) de Ypetimi, las ceremonias de recibimiento y luto de los restos de Kryygi: los mugidos e invectivas de la pelea funeraria del tô-mumbu, los saludos lagrimales femeninos, los cantos y las oraciones fúnebres, etc...
Después de una noche o más de recogimiento y de meditación colectiva sobre la culminación del regreso de Kryygi, hombres, mujeres y niños se internarán en el bosque del Parque Nacional de Caazapá para unir el cráneo y el cuerpo de Kryygimaî, y rendir a nuestra hermana los últimos homenajes y saludos rituales.


Diario digital Ultima hora on line, 3 de mayo de 2012.
Foto: Ultima hora

sábado, 18 de febrero de 2012

Kryygi

Por Osvaldo Bayer
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Desde Bonn, Alemania

Hace casi un año y medio escribí para esta contratapa una nota llamada Damiana, hoy vuelvo al caso con el nuevo nombre que ha recibido aquella adolescente en idioma aché, la de su etnia, una población indígena que vive desde hace siglos en el Paraguay. Relaté en esa página el destino que había tenido esa niña en nuestro país, Argentina, a principios del siglo pasado. Fue una víctima más de la política de desprecio y explotación a los que se sometió a los pueblos originarios desde siempre.
En 1896, unos colonos blancos de Sandoa (Paraguay) buscaban un caballo que se les había perdido. De inmediato acusan a un grupo de achés, originarios de las selvas paraguayas, de haber sido ellos los culpables, ya que los sorprendieron en un asado. Sin comprobar nada los balean y caen muertos tres achés, uno de ellos una mujer. Queda viva una niñita de unos cuatro años que es entregada a los antropólogos estadounidenses Ten Kate y Charles de la Hitte, quienes la retienen para estudiar sus rasgos típicos. La llaman Damiana porque el día en que se la apropian en el calendario es San Damián. Ironías cristianas. A las cosas hay que hacerlas bien. Dos años después entregan la niña en La Plata al doctor Alejandro Korn, director del hospicio de esa ciudad. La madre de éste utilizará como sirvienta a Damiana. En 1907, el antropólogo Lehmann-Nietzche la fotografía desnuda, la “india” tenía ya 14 años, foto que fue exhibida en el museo de La Plata. Dos meses después la desdichada murió. Su cabeza fue enviada al académico Johann Virchow, en Alemania. El cráneo –cortado en la frente con un serrucho– fue mostrado allí en la Sociedad Antropológica de Berlín. El resto de su cuerpo fue llevado al Museo Antropológico de La Plata. Hasta que, en 2007, una organización aché del Paraguay reclamó los restos de Damiana. Fueron muchos los científicos y estudiantes argentinos que entonces se ocuparon de poner en claro las cosas y finalmente entregaron esos restos a su tierra aché. Fue una ceremonia plena de emoción. Los representantes argentinos supieron pedir disculpas por lo que se había hecho con Damiana, quien para los achés pasó a llamarse desde ese momento Kryygi y posteriormente Kryygimai, mai significa que ha muerto. Fue un acto con un profundo significado porque señala una vez más que la ética finalmente triunfa.


 
 
Pero, para tener completa la reivindicación, había que recuperar los huesos de la cabeza de la niña que habían sido enviados a Berlín para su “estudio” y, por supuesto, para su exhibición.
Finalmente, esos huesos fueron encontrados en el museo del hospital Charité, Berlín. Fue una tarea que se propuso y logró la ciudadana alemana Heidi Boehme-cke, quien junto a otras personas –entre científicos argentinos y estudiantes universitarios– solicitó a las autoridades alemanas la entrega de esa cabeza a su pueblo originario, los aché. También lo hizo la organización paraguaya Liga Nativa por la Autonomía, Justicia y Etica. Pero el museo alemán exigió que ese pedido fuera realizado por el gobierno argentino. No le bastaba la solicitud de científicos e intelectuales justamente interesados en reparar el daño moral que se había cometido no sólo con la niña Kryygi, sino también con su pueblo aché. Se continuaron haciendo los trámites en ese sentido apoyados por la embajada argentina en Berlín. Ya se estaba por conseguir este último paso cuando reaccionaron los aché a través de su organización. El director del museo berlinés donde se halla el cráneo ha recibido una carta de la mencionada Liga Nativa donde se le señala que “no encargamos ni confiamos algún mandato a nadie para gestionar en nuestro nombre y lugar la restitución de la cabeza de Kryygi en Berlín. Y aclaramos que todo trámite de restitución –respetuoso de nuestra soberanía, de nuestros tiempos de meditación y ritmo propio de decisión sociopolítica– debe contar con nuestro aval debidamente escrito, nuestro conocimiento y nuestro acuerdo previo”. Es decir, le están negando a los científicos y estudiantes argentinos el gesto bien positivo que tuvieron de comprender el caso, en lo que significa la autocrítica y la reparación del nefasto delito con esa niña al no haberla devuelto a sus ancestros, al utilizarla como sirvienta, mostrar su cuerpo desnudo en un museo y finalmente haber exhibido su cabeza en un museo europeo.
La ciudadana alemana Heidi Bochme-cke ha reaccionado con enorme tristeza ante este hecho porque hubiera querido estar también –como estuvo en la entrega de los otros huesos de la difunta– en el acto de solidaridad entre los que representan al pueblo ofendido y a los de las sociedades de los ofensores.
Escribimos esto porque todo el desarrollo de los hechos reivindicativos de la figura de esa inocente niña víctima del racismo muestran una nueva actitud de las generaciones jóvenes. Hacerse cargo del violento racismo que se cometió en el exterminio de los pueblos originarios y la posición de creerse “civilizados” al tratar de imponer la cultura europea. En vez de hacer un verdadero encuentro de las dos formas de vivir, para aprender una de otra. Por eso es una pena la actitud de los achés de querer actuar solos. Ojalá pues que sean los argentinos que reciban de los alemanes ese símbolo que es la cabeza de la adolescente humillada al extremo, para entregárselas ellos a su pueblo original y demostrar así que lo que hicieron sus antepasados fue un mero y repudiable racismo. Realicemos juntos lo que nuestras generaciones anteriores no lo llevaron a cabo.
Relatar este hecho parece una búsqueda de desviar la atención, cuando en Europa arde Troya porque la rabia del pueblo quema edificios enteros de pura rabia. Grecia. Sí, la Grecia aquella donde alguna vez Sócrates y Platón abrieron las puertas a la sabiduría. Pero es que la vida también está conformada por los cubos del juego de “rompecabezas”. Si en los pequeños hechos –que a veces son fundamentales– se pisotea la Etica, qué podemos esperar luego cuando esa falta de Etica provoca grandes acontecimientos de violencia, a veces justa, a veces exagerada, por pura desesperación.
Por ejemplo esto, a lo cual el diario regional de Bonn le ha dedicado una página entera. Título: “Dejan cesante a una directora de jardín de infantes católico”. Subtítulo: “Por haberse separado de su marido, la docente de 47 años de edad ha sido despedida por la Iglesia Católica”.
Uno relee esos títulos porque no lo puede creer. ¿En Alemania, esto? ¡Si fue uno de los primeros países que aprobó la ley de divorcio! Sí, pero esto ha ocurrido en la región católica de Alemania. La noticia trae una foto donde se ve a dicha maestra tocando guitarra y cantando rodeada por un grupo numeroso de niños sonrientes. Informa el diario que, al saberse la noticia, de inmediato un grupo de padres apoyó a Bernardette Knecht, la docente despedida. Un vocero de esos padres dijo: “No luchamos contra la Iglesia Católica, pero sí defendemos a un ser humano”. Es que la maestra posee la fama de ser muy buena docente, muy paciente y bondadosa con los niños. Pero el responsable de la Iglesia Católica en la escuela fue muy parco. Dijo el padre Schiffers: “Nuestros docentes firmaron un contrato y deben cumplirlo”. En ese contrato se establece que está prohibido el divorcio.
Increíble. Como el otro suceso de estos días que también atañe a la Iglesia Católica, en esta región renana. El Concejo Municipal de la ciudad de Colonia (Köln) aprobó por unanimidad una declaración en la que se repudian los procesos contra las llamadas brujas realizados por la Iglesia Católica hace 400 años, que finalizaron con la muerte en la hoguera de las acusadas. Este comunicado se firmó al cumplirse justo 400 años de la ejecución de Katharina Henot, quemada viva. El Concejo Municipal ahora la rehabilitó, señalando la inmensa injusticia cometida con ella y con las demás mujeres. El mismo cuerpo municipal ha solicitado al arzobispo católico de Colonia que se distancie de aquellas resoluciones criminales tomadas en esa época. Pero hasta ahora el arzobispo no ha respondido.
La historia del ser humano. ¿Cuándo se aprenderá a defender la Vida y la Libertad por encima de todo?
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